Un espumoso mediterráneo elaborado con la variedad Monastrell mediante el Método Tradicional, ha reposado más de 40 meses en rima, con una fermentación natural subterránea que da forma a una burbuja envolvente. Como resultado, menos de 3.000 botellas que expresan madurez sin perder frescura.
Por primera vez en la historia, el licor de expedición se ha elaborado a partir de Fondillón, un ensamblaje de tres añadas históricas: 1964, 1971 y 1973. El primer espumoso del mundo que se puede llamar por su nombre sin que esté escrito. La presentación se compone de una joya escultórica en forma de nariz, creada por el artista Nicolás de Maya, fundida en una aleación noble de zinc, aluminio, magnesio y cobre. Un símbolo de la intuición, del olfato como guía y de cuánto somos capaces de expresar sin necesidad de palabras.